La Widia es el nombre popular con el cual conocemos al compuesto cerámico formado por wolframio y carbono. Pertenece al grupo de los carburos, con composición química de W 3 C hasta W6 C. De esta característica proviene el nombre de Widia, abreviatura del alemán "Wie Diamant" (como el diamante).
Hoy en día es un material muy popular, pero antes de su popularización como material utilizado para las herramientas de corte, se usaba una aleación de acero y carbono. Este material era más blando y por tanto menos resistente, y al emplearse para cortar acero se corría el riesgo de obstruir la sierra.

La Widia es un material muy denso con un volumen de 15600 kg/m³, lo que implica que si llenamos un envase con un litro de widia, tendrá un peso de 15,6 kilos. Esta densidad hace que sea un material muy duro, "tan duro como el diamante" (Wie Diamant), que además es capaz de permanecer afilado más tiempo.
Hoy la Widia es un material muy popular. Además de encontrarlo en las herramientas de corte y perforado, la podemos encontrar a los reactores nucleares, puesto que el wolframio es un reflector de neutrones que facilita la reacción.
También la encontramos en el mundo del deporte de élite, en especial en el material de escalada o en los neumáticos de las bicicletas de competición. Como curiosidad, la Widia es el material utilizado para la fabricación de las bolas que encontramos a la punta de la mayoría de los bolígrafos.
El carburo de wolframio fué descubierto por el químico y Premi Nobel francès Henri Moissan, su invención es el resultado de muchos experimentos a principios del siglo XX, pero no fue hasta el año 1923, que la empresa berlinesa OSRAM (fábrica de bombillas licenciadas por General Electric) consiguió sintetizar un producto a base de carburo de wolframio usando como aglomerante un 10% de cobalto, cosa que permitió finalmente su uso industrial.
La investigación de OSRAM empezó tres años antes de este hito de la mano del ingeniero Karl Schröter junto con su ayudante. Se planteaban sustituir los núcleos que se usaban para el trefilado de los filamentos de bombillas, los cuales eran de wolframio blando pero abrasivo.
Finalmente, el fabricante de acero Krupp, proveedor de OSRAM, se mostró inmediatamente interesado en el descubrimiento y compró el 1925 los derechos de producción. Además, Krupp quiso desarrollar el invento aplicándolo también como material para herramienta de corte.

Dentro del sector del metal son múltiples las máquinas/ herramientas y los procesos necesarios para el desarrollo de las tareas diarias de un taller, en el blog de Comastech y en nuestras redes hemos hablado de algunos de ellos.
Hoy queremos dedicar esta entrada a la Widia, un material que la industria del metal, a causa de su elevada dureza, se usa sobre todo en herramientas de corte y perforado.
¿Aún no conoces la Doble Titulación de Grado Superior que imparte Comastech? Un doble Grado en Fabricación Mecánica i Mecatrónica Industrial que capacita profesionales polivalents para trabajaar en el sector del metal. Trebajamos dia a dia para ofrecer una formación de calidad adherida al programa DUAL en colaboración con empresas del sector.
El último 07 de octubre, varios medios publicaban una noticia que hacía referencia al malestar del empresariado gerundense del metal por la imposibilidad de contratar estudiantes de FP menores de edad gracias a una ley del año 57, a raíz de esta noticia lunes 18 de octubre recibimos la visita de TV3 a las instalaciones de Comastech.


Ayer, dentro del TN Comarques, se emitió el reportaje en el cual se hacen eco de la gran carencia de personal calificado dentro del sector del metal, que solo en la comarca de Girona se calcula que se necesitan unos 400 trabajadores, y de la creación de Comastech Centre Politècnic Comas.
Comastech es una apuesta de formación de calidad, que puede ser una alternativa a los estudios universitarios, pero también una via de acceso, que da a el alumno más experiencia y conocimiento del mundo laboral práctico antes de acceder a la universidad. Para todo el mundo es evidente la gran carencia de personal cualificado en enseñanzas profesionales. En el ámbito técnico el relevo generacional no está garantizado, el sector del Metal no es una excepción.
En nuestra sociedad falta VOCACIÓN por el trabajo técnico. A la administración le faltan RECURSOS para cubrir las necesidades. La solución? Las persones.
Creemos que la Formación de calidad es el único camino para llegar. Por eso queremos motivar la juventud por el mundo de la técnica (Formación Profesional en sistema DUAL), ofrecer un sector ocupacionalmente atractivo para las personas en transición (Formación ocupacional), y continuar formando a los profesionales en activo (Formación continuada para la mejora de la competitividad).
Comastech es un Centro Formativo INTEGRADO que alcanza todas las etapas de la vida profesional de las personas.
Desde Comastech continuaremos trabajando para ofrecer una formación de calidad, en grupos reducidos y de una manera muy práctica para contribuir así en la continuidad del trabajo, y garantizar el relevo generacional del sector de metal.
Podeis ver el programa completo aquí: https://www.ccma.cat/tv3/telenoticies/tn-comarques/

Carburos Metálicos, como empresa gasista con amplía experiencia en el sector de los gases para la fabricación metálica, estableció un acuerdo de colaboración con nuestro Centro para suministrar gases y asesorar el equipo de COMASTECH en sus ámbitos de especialización.
Esta semana, con el fin de dar seguimiento a este acuerdo de colaboración, hemos recibido en las instalaciones del centro la visita de en Carlos Merello, Product Manager de Fabricación Metálica para el Sur de Europa, y de en Jesus Rodrigo, nuestro contacto directo dentro de la organización de Carburos Metálicos.


Han sido acompañados a lo largo de la visita por el director de Comastech, Raimond Franch, quién pudo explicar cómo van evolucionando las diferentes formaciones que se imparten, y de Llorenç Comas Puig, Gerente de TMCOMAS y cofundador de Comastech. Además, tuvieron la oportunitat de ver el trabajo que hacen los jovenes del programa ocupacional, tanto de soldadura como de mecánica de motos, en el taller de la escola.


Con esta visita queremos remarcar la importancia que tienen para Comastech los acuerdos de colaboración con las empresas del sector, que nos facilitan el crecimiento y la mejora continúa de los programas formativos del centro.

Por Mireia Vilalta

Los rayos son descargas eléctricas impresionantes, y muchas personas se preguntan: ¿se puede parar un rayo? Para responder a esta cuestión, primero debemos entender la energía y la intensidad que desprenden estas descargas.
La energía aproximada que libera un rayo es del orden de cien megajulios, y su intensidad puede alcanzar hasta los 100.000 amperios (A). A pesar de esta elevada intensidad, la cantidad total de energía no es muy alta porque la descarga dura solo unos pocos segundos. Esto explica por qué, aunque impresionantes, los rayos tienen un efecto limitado en el tiempo.
La idea de controlar o parar un rayo no es nueva. Hace más de 3000 años, el faraón Ramses III construyó templos con cúspides de cobre y oro, buscando protegerse de los impactos de los rayos.
En 1751, Benjamin Franklin realizó su famoso experimento con una cometa durante una tormenta eléctrica, observando cómo los rayos se dirigían hacia ella. Este descubrimiento fue un gran avance para entender cómo se pueden dirigir o desviar los rayos, y es la base para la tecnología de protección contra rayos que usamos hoy.
Hoy en día, en la parte superior de los edificios encontramos los pararrayos, dispositivos diseñados para proteger las instalaciones eléctricas de casas e industrias frente a los impactos de los rayos.
Un pararrayos actúa como un conductor que capta el rayo y lo dirige hacia tierra, evitando que la descarga eléctrica cause daños en la estructura o en los equipos eléctricos.
Además, en los cuadros eléctricos de los edificios podemos encontrar el dispositivo de protección contra sobretensiones (SPD), que protege los aparatos electrónicos en caso de que un rayo caiga sobre el pararrayos, evitando daños por picos de tensión.
