El descubrimiento del wolframio se remonta al siglo XVIII, cuando los químicos suecos Carl Wilhelm Scheele y Torbern Bergman realizaron investigaciones sobre minerales desconocidos, pero fué en 1781 cuando los hermanos y científicos españoles Fausto y Juan José Elhuyar lograron aislar el tungsteno por primera vez en el laboratorio del Real Seminario de Vergara, en Guipúzcoa.

Desde entonces, el wolframio ha sido utilizado en una amplia gama de aplicaciones, dada su versatilidad y propiedades únicas lo convierten en un elemento esencial para el desarrollo tecnológico y científico de nuestra sociedad.

También conocido como tungsteno, el Wolframmio fue descubierto cuando sólo eran conocidos 24 elementos químicos de la tabla periódica. Es un metal de transición que se encuentra en la tabla periódica con el símbolo W, conocido por ser uno de los elementos con mayor punto de fusión, lo que lo hace extremadamente resistente al calor y a la corrosión.

Es un elemento químico versátil que tiene diversos usos en diferentes sectores industriales gracias a su resistencia y alta densidad lo que lo convierten en un material indispensable en la fabricación de productos y dispositivos de alto rendimiento.
En la industria aeroespacial, el wolframio se utiliza en la fabricación de motores de aviones y cohetes, además, se utiliza en los sistemas de control y dirección de vuelo debido a su resistencia al desgaste.
En el caso de la industria automotriz, es utilizado en la producción de componentes clave como frenos, embragues y rodamientos, gracias a su alta resistencia al calor y a la fricción, estos componentes pueden soportar condiciones extremas sin deteriorarse.
En el sector energético, el wolframio se utiliza en la fabricación de filamentos para lámparas incandescentes y bombillas halógenas. Su alta temperatura de fusión permite que los filamentos produzcan una luz intensa y duradera.
En la industria metalúrgica, se utiliza como componente clave en la fabricación de aceros especiales de alta resistencia y dureza.
En el campo de la electrónica, el wolframio desempeña un papel fundamental debido a su alta resistencia eléctrica y punto de fusión extremadamente alto. Se utiliza en la fabricación de contactos eléctricos para dispositivos electrónicos, así como en electrodos para soldadura.
Además, el wolframio también encuentra aplicaciones en la industria médica para producir equipos quirúrgicos como electrodos e implantes dentales. Su biocompatibilidad garantiza una respuesta favorable del cuerpo humano ante estos materiales.
En resumen, el wolframio desempeña un papel crucial en varios sectores industriales debido a sus propiedades únicas. A medida que avanza la tecnología, es probable que surjan nuevos usos para este valioso elemento químico en el futuro.
Ayer 29 de Noviembre, como cada año desde hace tres años, celebramos por tercer año consecutivo el día de San Eloy en Comastech, una cita ya imprescindible donde industriales del sector, alumnos y todo el equipo de Comastech, podemos compartir nuestras experiencias y encontrar puntos en común para continuar trabajando en pro de sector.
Más de 80 personas entre representantes de entidades, empresas, personal del centro y alumnos del primer curso de Grado Superior que imparte Comastech, quisieron acompañarnos, y descubrir las novedades del Centro y de la Fundación Comas del último año.
Como novedad este año, Llorenç Comas y Georgina Comas cofundadores de la Fundación, hicieron entrega de un reconocimiento para las empresas afiliadas, gracias a sus aportaciones económicas para el curso 2023/2024 la Fundación ha podido otorgar 14 nuevas becas para los alumnos de Comastech.









Como pistoletazo de salida de la Jornada, Llorenç Comas Puig, dio la bienvenida a los asistentes con un breve resumen de la situación actual del entorno, del centro y de la Fundación, haciendo especial énfasis en la necesidad e importancia de continuar formando e invirtiendo en formación, a pesar de la grave situación que vivimos a nivel global.

A continuación el Sr. Pablo Martínez de la empresa Avlon, ofreció a los asistentes una interesante charla sobre Resiliencia y gestión de crisis inesperadas.
Una vez finalizado el acto de presentación los asistentes pudieron visitar las instalaciones de la escuela, y compartir una merienda informal donde los asistentes pudimos compartir ideas e intercambiar opiniones.



Un año más queremos agradecer a todas las personas y empresas que año tras año nos dan su apoyo.
Los economistas tienen un concepto, la Destrucción Creativa, que nos explica que cuando en la industria aparece una tecnología innovadora, disruptiva y revolucionaria, siempre se destruye una parte del tejido industrial, de las empresas y de los puestos de trabajo que quedan obsoletos.
La teoría económica no considera esto problemático ya que, hasta ahora, se ha comprobado que todas estas tecnologías "destructoras" han acabado generando más riqueza, más empresas y mas puesto de trabajo que los que hace desaparecer. Por tanto, utilizamos la innovación industrial como un motor que permite crecer y crear más trabajos, más riqueza y mas productos y servicios.
Hoy nos gustaria dar nuestra opinión sobre la robótica colaborativa. La aparición de robots capaces de trabajar al lado de las personas, es decir colaborativos ¿son una amenaza o una oportunidad para nuestra calidad de vida como sociedad y como personas?
Creemos que la respuesta depende del lado en el que nos encontremos. La robótica colaborativa es una tecnología disruptiva que ha llegado para cambiar nuestra sociedad y nuestra forma de trabajar. Por tanto, si nos adaptamos, podremos acceder a mejores puestos de trabajo, más cómodos y más especializados. Pero si no lo hacemos podemos quedarnos del lado de los sectores, las empresas y los trabajadores que quedaran obsoletos y seran destruidos.
Todos sabemos que los robots convencionales han tenido un impacto importante en la industria. AL hablar de robots nos vienes a la cabeza las líneas automatizadas de ensamblaje donde los trabajos pesados y repetitivos las realizan robots que estan cerrados en jaulas, son robots que mueven grandes pesos, que no se cansan, pero que son peligrosos y no pueden trabajar al lado de las personas.
Los robots colaborativos en cambio si pueden hacerlo. Por tanto, si los diseñamos para no ser peligrosos, para no generar fuerzas o energías que puedan herir a una persona, y tiene el potencial de trabajar a nuestro al rededor ¡esta és la gran revolución que representan!

Por ejemplo, estos robots podran asistirnos durante nuestra vejez, ayudándonos con las labores domésticas u ocuparse de nuestras necesidades médicas. Estos robots hoy en día ya puedes ayudar a las personas enfermas de Alzheimer a ser mas independientes durante mas tiempo. Por tanto, son robots que podran mejorar nuestra calidad de vida en un futuro muy próximo. Se habla de que en menos de 10 años los veremos en muchísimos ámbitos de nuestra vida cotidiana.
Pero, precisamente por su naturaleza, ja sabemos que son robots que impactaran en sectores como la logística, el comercio, la hostelería y el turismo, la limpieza y mantenimiento de edificios, la atención sanitaria y la dependencia y en la educación.
El riesgo es que estos sectores han supuesto el 52% de los trabajadores afiliados a la Seguridad Social española en 2022.
Por tanto, es cierto que la robótica colaborativa en estos sectores mejorará nuestra experiencia como usuarios, pero a la vez destruirá puestos de trabajo poco cualificados que suponen un porcentaje de las personas implicadas.
Estas tecnologías destructoras y a la vez creativas han supuesto eliminar puestos de trabajo obsoletos y sustituirlos por lugares nuevos de más valor. Todavía no sabemos qué nuevos trabajos surgirán gracias a los robots colaborativos, dado que en este momento están apareciendo nuevas aplicaciones, nuevos trabajos y nuevas ideas de manera muy rápida. Lo que si sabemos es que la revolución pasará por formarse para aprender a trabajar con ellos, para poder ser la persona que da un valor añadido al entender y comprender como podemos sacar más provecho de los robots.
Todos nosotros, pero sobre todo los jóvenes que ahora empiezan su vida profesional, tenemos que aspirar a ser las personas que se dedican a fabricar, reparar y programar robots. No tiene sentido formarse para aquellos que serán sustituidas por los robots, únicamente tiene sentido formarse para beneficiarse de ellos.
Es aquí dónde, como tantas veces antes, harán falta perfiles técnicos. Personas creativas y no sustituibles, que aportarán a la vez una sólida base técnica y la capacidad de adaptación a los nuevos puestos de trabajo.
Cómo decíamos al principio, la “destrucción creativa” de los robots colaborativos ¿será un riesgo o una oportunidad? Dependerá de nosotros encontrar la respuesta. Para todos los que nos queramos formar en este sector se abren unas oportunidades de crecimiento personal y profesional gigantescas, y no es comprensible que queramos elegir la otra cara de esta moneda como opción de futuro.
Nuestro 3x2 en Fabricación Mecánica y Mecatrónica Industrial aprenderás y practicarás con robots y robótica colaborativa que encontrarás en la industria una vez accedas al mercado laboral.
¿Quieres saber més sobre Mecatrónica Industrial o cuáles son las diferencias entre la Robótica y la Mecatrónica? Consulta nuestro blog, tenemos dos entradas dedicadas a estos temas!
Dentro de las tecnologías utilizadas para unir materiales, la soldadura sigue siendo una de las más empleadas. En particular, las técnicas que utilizan un arco eléctrico como fuente de energía son las predominantes en el sector industrial.
El arco eléctrico es un salto de corriente entre dos electrodos causado por una diferencia de potencial significativa, generando la calor necesaria para fundir y unir los metales. Aunque común en la soldadura, esta fuente de calor y luz intensa conlleva riesgos visuales arco eléctrico importantes para la salud visual del profesional.

Todos hemos visto un rayo o hemos sentido un pequeño arco eléctrico estático al tocar a otra persona. Estos son ejemplos de arcos no controlados y espontáneos. En la soldadura, el arco se controla para dirigir la energía y fundir metales, pero su alta intensidad luminosa puede ser dañina para la vista si no se toman las medidas adecuadas.
La luz generada por el arco eléctrico está compuesta por:
Por estas razones, es obligatorio que los soldadores usen protección adecuada, como máscaras y caretas especiales.

Las máscaras de soldar modernas, como la Fronius Vizor Connect con tecnología Bluetooth®, permiten a los profesionales trabajar pese al intenso brillo del arco, activando el filtro protector justo antes de que se inicie el arco eléctrico.
Estas máscaras protegen de las radiaciones UV e infrarrojas y disminuyen la luz visible a niveles seguros. Además, existen máscaras pasivas con filtro fijo y máscaras automáticas que se oscurecen según la intensidad del arco, mejorando la comodidad sin perder protección.
La seguridad es esencial en cualquier proceso industrial. La investigación no cesa para mejorar las máscaras de soldar, incorporando tecnologías que anticipan el inicio del arco y protegen la piel y el rostro del profesional. Las máscaras integrales que cubren también la piel son las más recomendadas para una protección completa.
En Comastech ofrecemos el Título Oficial en Soldadura y Calderería, una formación con salida laboral en un sector con gran demanda.
📩 Infórmate y prepárate para trabajar con la mejor tecnología y seguridad.